El passeio revoada dos guarás sale desde Porto dos Tatus en Ilha Grande, conduciendo canoas motorizadas a través de arroyos de marea cuya profundidad varía dos metros entre la pleamar y la bajamar. El ibis —Eudocimus ruber— busca alimento en los lodazales y estuarios durante las horas diurnas, alimentándose de crustáceos cuyos pigmentos carotenoides concentran el plumaje carmesí de las aves. A medida que el sol desciende, las bandadas convergen en oleadas a lo largo de corredores aéreos invisibles, llegando en formaciones de cincuenta a trescientos individuos.
El delta en sí abarca aproximadamente dos mil setecientos kilómetros cuadrados y se extiende entre Piauí y Maranhão. Los bosques de manglares aquí comprenden cinco especies: mangle rojo, negro, blanco, botoncillo y la menos común Avicennia schaueriana. Estos bosques sirven como sustrato de anidación para ibis, espátulas rosadas y cuatro especies de garzas. La revoada —literalmente "revolución" o "vuelo en enjambre"— alcanza su punto máximo durante los últimos treinta minutos antes del anochecer, cuando las aves que llegan giran sobre el dosel antes de establecerse en grupos jerárquicos. Las aves jóvenes ocupan las ramas inferiores más expuestas; los adultos reproductores reclaman posiciones interiores protegidas de los depredadores nocturnos, principalmente boas constrictoras y zorros cangrejeros.
Las medidas de conservación introducidas en 1996 restringieron el acceso motorizado a menos de doscientos metros de las principales islas de descanso durante la temporada de anidación, que va de septiembre a febrero. La tasa turística de diez reales recaudada en Porto dos Tatus financia proyectos de monitoreo del hábitat y reforestación de manglares gestionados por el Instituto Chico Mendes de Conservação da Biodiversidade. Se requiere que los guías apaguen los motores y dejen que la corriente guíe el tramo final, reduciendo las molestias y permitiendo a los visitantes escuchar el susurro colectivo de decenas de miles de alas ajustando su posición. Los tours de passeio revoada dos guaras operan durante todo el año, pero los meses de la estación seca, de julio a noviembre, ofrecen cielos más claros y mareas más predecibles. Los niveles del agua se estabilizan durante estos meses, haciendo que la navegación sea más segura y las líneas de visión más largas.
Los fotógrafos prefieren la interacción de la hora dorada entre la luz solar de ángulo bajo y las plumas carmesí, lo que hace que el dosel adquiera gradientes que van del óxido al magenta. Los binoculares son estándar en la mayoría de los barcos. El fenómeno ha sido objeto de estudio ornitológico desde los años sesenta, cuando las estimaciones de población rondaban los quince mil. Los conteos actuales, realizados mediante transectos aéreos, confirman un crecimiento sostenido. El aislamiento del delta —ninguna carretera pavimentada llega a Porto dos Tatus— ha preservado tanto las colonias de ibis como los ritmos de las comunidades que guían los barcos.